La ruta conocida como Senda de las Cinco Villas (PRC-AV 49) es, probablemente, el itinerario senderista más representativo del sector oriental de la Sierra de Gredos, en la parte más alta del Valle del Tiétar. Se trata de un recorrido circular que enlaza cinco pueblos con identidad propia —Mombeltrán, Santa Cruz del Valle, San Esteban del Valle, Villarejo del Valle y Cuevas del Valle— articulados en torno al histórico Barranco de las Cinco Villas, un enclave que Miguel de Unamuno bautizó como el «paradisíaco Valle del Barranco».
La expresión no es exagerada. Este territorio combina montaña, agricultura tradicional en terrazas, arquitectura popular serrana, patrimonio medieval y un sistema histórico de comunicaciones que ha modelado el paisaje durante siglos. Todo ello bajo la poderosa presencia de la vertiente sur del Pico El Torozo, cuya mole granítica domina visualmente el valle.
A lo largo de toda la ruta encontrarás huertos, olivares y viñedos en terrazas, bosques de castaño y fresno, prados y espacios de vegetación ribereña junto a arroyos y gargantas que dan vida al valle. El paisaje es un mosaico donde lo natural y lo humano se integran de forma equilibrada.
Todo el recorrido está bien señalizado, balizas de madera con placa identificativa de pequeño sendero circular, PRC-AV 49 y marcas de pintura de pequeño recorrido.
Las Cinco Villas constituyeron una mancomunidad con fuerte identidad agrícola y autonomía jurídica. Todas ellas obtuvieron el privilegio de villazgo, símbolo de independencia administrativa, cuyos testimonios aún se conservan en forma de rollos jurisdiccionales o picotas.
Estos rollos, visibles en lugares destacados de cada núcleo urbano, no solo representaban poder judicial y autonomía, sino que también fueron utilizados como lugar de escarnio y ajusticiamiento.
El valle fue tradicionalmente agrícola: olivares en bancales de piedra seca, viñedos, higueras, huertos familiares y castañares que todavía hoy estructuran el paisaje. Además, el territorio se vinculó a la trashumancia mediante la Cañada Real Leonesa Occidental, una de las principales vías pecuarias que atravesaban el Sistema Central rumbo a Extremadura.
Tipo: Circular homologada (PRC-AV 49)
Distancia: aproximadamente 20 km
Desnivel positivo acumulado: ~700 m
Duración estimada: 5 a 6 horas con paradas.
Dificultad: Media (por distancia y desnivel; técnicamente sencilla).
Señalización: Excelente. Marcas blancas y amarillas PR y balizas de madera.
Agua: alrededor de 18 fuentes distribuidas por todo el recorrido.
Modalidad: Senderismo y BTT.
Es una ruta de senderismo cómodo, sin pasos técnicos ni exposición. Alterna senderos tradicionales, caminos empedrados, pistas agrícolas y pequeños tramos asfaltados (solo uno exige atención especial antes de Santa Cruz del Valle por ausencia de arcén).
Punto de partida recomendado si se desea comenzar ascendiendo y terminar descendiendo. Mombeltrán fue capital histórica del valle y aún conserva un aire medieval muy marcado.
Su símbolo indiscutible es el Castillo de los Duques de Alburquerque, fortaleza del siglo XV perfectamente conservada que domina el caserío desde una posición estratégica. El entramado urbano conserva blasones en fachadas de granito, calles empedradas y edificios históricos como:
El sendero abandona la villa incorporándose durante un tramo a la Cañada Real, entre huertos, olivares y primeras masas de castaño.
Encajado en la ladera, este pequeño núcleo destaca por su verticalidad. Sus calles estrechas y empinadas regalan panorámicas continuas sobre el valle.
Elementos de interés:
Aquí el sendero alterna sombra de castañares con claros donde se aprecian los bancales de cultivo.
San Esteban es quizá el conjunto urbano más rico del recorrido. Pasear por sus calles permite entender la prosperidad agrícola histórica del valle.
Destacan:
Desde sus puntos elevados se obtienen vistas amplias del Barranco y del perfil granítico de Gredos.
Situado a la sombra del Pico El Torozo, este núcleo conserva intacta la arquitectura popular serrana.
Puntos destacados:
El entorno está dominado por olivares en terrazas que descienden hacia el fondo del barranco.
Probablemente el pueblo más pintoresco del conjunto. Calles empedradas, balconadas de madera llenas de flores y un ambiente auténticamente serrano.
Elementos principales:
En sus inmediaciones se conserva la impresionante Calzada Romana del Puerto del Pico, que asciende hacia el histórico Puerto del Pico, uno de los pasos más espectaculares del Sistema Central. Desde el puerto se obtiene una vista privilegiada de la cabecera del valle y la traza serpenteante de la calzada.
La Senda de las Cinco Villas es un ejemplo excepcional de paisaje cultural de montaña mediterránea:
La interacción entre medio natural y actividad humana ha generado un territorio armónico, donde la montaña no es un decorado, sino un espacio vivido.
El PRC-AV 49 no es una ruta de alta dificultad técnica ni de cumbres alpinas. Su valor reside en la continuidad histórica, la coherencia territorial y la diversidad cultural y paisajística que ofrece en apenas 20 kilómetros.
Es una experiencia integral: caminar por senderos antiguos, atravesar pueblos con siglos de historia, beber en fuentes tradicionales, contemplar la arquitectura popular y sentir la presencia constante de la vertiente sur de Gredos.
Una jornada larga, variada y profundamente representativa del sur de Ávila.
Es un recorrido con gran diversidad vegetal: olivos, viñedos, castaños, fresnos y huertos centenarios surcan los tramos de senda. Los arroyos y gargantas que cruzas son más que puntos de agua: son ecosistemas de sombra y vegetación riparia que enriquecen la experiencia sensorial.
Cada villa ofrece arquitectura tradicional, ermitas y rincones históricos, así como plazas con historia. Las calzadas y caminos forman parte de un entramado ancestral que une los pueblos desde hace siglos.
No es raro encontrarse con pastores, agricultores o vecinos trabajando la tierra: aquí la montaña y el campo aún se viven como forma de vida, no solo como paisaje turístico.
Serpenteando a lo largo de la carretera del barranco transcurre esta histórica construcción cuya silueta se puede apreciar desde lo alto del puerto. Senderistas y reses que hacen la trashumancia comparten esta vía, orgullo de los moradores de este área.
La carretera que sube por el barranco se corona en este puerto de montaña. Desde allí podrás contemplar la cabecera del valle y sacar unas fotos espectaculares.
Además, puedes continuar tu camino en dirección noroeste y conectar con la parte norte de Gredos, donde tienes más pueblos para ver y rutas que realizar.
"Sólo salí a caminar y finalmente decidí quedarme afuera hasta la puesta del sol, porque descubrí que salir era realmente entrar."
John Muir