Hoy nos encontramos en la localidad de Cabezabellosa, situada en pleno corazón de los Montes de Traslasierra. En notables publicaciones se señala como punto más elevado el pico Pitolero, con 1.352 metros de altitud, pero la cartografía revela lo contrario. En realidad, la mayor elevación corresponde al Corral de las Hormigas, que alcanza los 1.363 metros y donde hemos instalado nuestro portal de Belén.
Ambos picos constituyen magníficos miradores naturales desde los que se disfrutan impresionantes panorámicas de 360 grados sobre la comarca de Trasierra–Tierras de Granadilla, con el embalse de Gabriel y Galán como eje central del paisaje, así como sobre el Valle del Ambroz, el Valle del Jerte, Las Hurdes y la Peña de Francia.
Los Montes de Traslasierra, que separan las Tierras de Granadilla y el Valle del Ambroz del Valle del Jerte, representan el sector más occidental de la Sierra de Gredos dentro del Sistema Central. En este conjunto montañoso destaca el pico Pitolero, auténtico faro paisajístico desde el que se domina una amplia extensión del norte de Extremadura y de territorios limítrofes, incluyendo la Sierra de Gata, las Villuercas cacereñas y los Montes de Toledo.
Salimos del Bar Antonio, situado en la calle La Fuente, seguimos la calle y al llegar a una especie de plazoleta, encaramos la calle de la izquierda y ascenderemos hasta toparnos con la carretera que lleva al Torno y el Valle del Jerte, por la denominada calle Rezumbaera, de apenas 200 a 300 metros, es el tramo más empinado hasta alcanzar el depósito de agua de la localidad; en el resto de la ruta se suaviza la pendiente. En el ascenso nos encontramos la fuente del Palacio de la familia Carvajal y Girón de Plasencia, ambos del siglo XVI, con arco de medio punto, de construcción anterior; ambas eran residencias de verano, la casa es hoy en día alojamiento rural y centro para la observación de aves.
Llegamos a la carretera y continuamos a la derecha para inmediatamente girar a la izquierda para ascender en la parte más empinada por un camino de herradura que da acceso a los depósitos de agua de la localidad. Desde sus miradores empezamos a disfrutar de un excelente entorno; lo primero, el propio pueblo de Cabezabellosa y su enclave natural, con la ermita de Nuestra Señora del Castillo sobre el pequeño promontorio del cerro del Castillo, que oculta la localidad de la vista de quienes recorren la autovía de la Ruta de la Plata. Durante toda la ascensión disfrutaremos de unas hermosas vistas del Valle del Ambroz y las Tierras de Granadilla.
El agua es una constante en toda la ruta; en esta loma de la sierra son múltiples las cascadas, fuentes, gargantas, y manantiales con los que te cruzas.
Son aproximadamente 4,5 km de ascenso, salvando un desnivel de 500 m, seguidos pero muy suaves, que hacen la subida muy cómoda y tranquila, hasta fuente Fría, aquí dejamos la pista y cogemos un camino de herradura que nos llevará a la zona conocida como el Berezal (Brezal) por la fuente del mismo nombre que está muy cerca del collado de Mingopedro a 1.300 metros. A punto de coronar, ya ves varios picos de los montes de Traslasierra, el de Cabeza del Santo y el Fraile. Aquí seguimos los hitos que nos llevarán hasta la base del Corral de las Hormigas, colocamos nuestro Belén particular, tomamos un pequeño tentempié, cantamos algún que otro villancico y ahora nos dirigimos al Pitolero.
La buena situación de la cumbre, con vistas a varios valles, es aprovechada para las telecomunicaciones; las antenas son un punto de referencia para llegar al pico, sobre todo porque en esta zona, desde que coronamos la cima, no hay camino trazado y hay que guiarse por ellas para llegar a lo alto del Pitolero.
En la cima nos encontramos el pequeño promontorio que marca la cumbre junto con el vértice geodésico. Y dejamos atrás las tierras llanas de Granadilla para disfrutar del Valle del Jerte, los pueblos de derecha a izquierda: Casas de Castañar, Cabrero, Piornal y Valdastillas.
Además, el Pitolero, en su cara noreste cuenta con una pista de despegue de vuelo libre, gracias a la cual el pico Pitolero forma parte de los circuitos de campeonatos nacionales e internacionales de vuelo libre y con motor como son parapente y paramotor en sus diferentes modalidades.
Desde aquí arriba es un espectáculo el valle del Jerte, Plasencia, el pantano.
Volvemos sobre nuestros pasos y nos desviamos hacia la derecha para ir a la fuente de Samuel, padre de un compañero de fatigas de la localidad, en una zona de turberas y de agua poco recomendable para beber, por su gran cantidad de hierro.
Una vez arriba y después de disfrutar de las vistas, damos vistas al Valle del Jerte, desde la fuente de Samuel bajamos campo a través hacia el Colgao por la derecha de Prado de los Perniles, saliendo al camino de subida al Pitolero. Según vamos descendiendo, la vegetación se cierra y los árboles van apareciendo en pequeños bosquetes de robles.
Ya en el Colgao seguimos una pista ancha y cómoda, aunque se encuentra encementada hacia las Joyuelas (Hoyuelas) donde tomamos un camino de herradura denominado el Camino Viejo de la Sierra o del tío Navaliche, que ofrece vistas panorámicas del valle del Jerte, Plasencia y su pantano y que nos deja en la zona de la fuente Confray. Pasamos por ella, saliendo a la carretera cruzándola entrando a la Dehesa para continuar por el Camino de la Dehesa hacia la localidad, entrando al pueblo por el camino de Los Barreros, calle Caganchilla, calle Alta, calle Crucero y de nuevo en la calle La Fuente.
Es una ruta completa para llevarnos en la retina bonitos recuerdos y bellas panorámicas.
"Sólo salí a caminar y finalmente decidí quedarme afuera hasta la puesta del sol, porque descubrí que salir era realmente entrar."
John Muir